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sábado, 5 de febrero de 2011

ESTOS ESTÚPIDOS POLÍTICOS CHILENOS...


Debemos ser honestos con nosotros mismos: los políticos chilenos no son ni más ni menos estúpidos que el promedio de todos nosotros, los que votamos. Son solo una muestra de cómo somos los que habitamos en este balcón con vista al océano Pacífico: esa es nuestra idiosincrasia, esos son nuestros defectos y virtudes, y también ese es nuestro nivel de estupidez, como payasos todos en nuestro propio circo. Ellos, son nosotros y nosotros, somos ellos. En resumen, esos estúpidos políticos chilenos no son ni más ni menos que los estúpidos votantes que los instalaron en los centros de poder.

En realidad, debiéramos preguntarnos ¿Por qué los votantes chilenos somos tan estúpidos como para continuar participando en esta farsa democrática en la que todos actúan como si fuera real?, ¿será porque todos somos estúpidos igual que ellos?.

Las leyes básicas de la estupidez humana

Carlo Maria Cipolla fue un economista italiano nacido en Pavía en 1922, y fallecido en el año 2000. Su área de investigación fue la historia económica vista desde el punto de vista humanista, mostrando siempre un mayor interés por las causas que han producido ciertos contextos económicos y sociales a lo largo de la historia, que por hechos materiales y cifras concretas.

Es también muy conocido por sus artículos sobre la superpoblación y escribió un pequeño ensayo titulado “Las Leyes Básicas de la Estupidez Humana” en la cual identificó las leyes de la estupidez.

En su libro “Allegro ma non  troppo” Cipolla planteaba que “tengo la firme convicción, avalada por años de observación y experimentación, de que los seres humanos no son iguales, de que algunos son estúpidos y otros no lo son”. Por lo tanto, las leyes fundamentales de la estupidez humana son:

Primera Ley: " Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo".

Segunda Ley: " La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona".

Tercera Ley: " Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".

Cuarta Ley: " Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error".

Quinta Ley: " La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado".

Por lo tanto, plantea Cipolla, que los seres humanos se pueden incluir en cuatro categorías fundamentales: los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos.

Primera Categoría: El Incauto. Es aquel individuo que inicia y ejecuta una acción, cuyo resultado es una pérdida para él y una ganancia para todos los demás.

Segunda Categoría: El Inteligente. Es aquel individuo que realiza una acción en la que todos obtienen provecho.

Tercera Categoría: El Malvado. Es aquel individuo que consigue una ganancia causándonos un grave perjuicio a todos.

Cuarta Categoría: El Estúpido. Es aquel individuo que, en los momentos más impensables e inconvenientes, nos causa daños, frustraciones y dificultades, sin que gane absolutamente nada con sus acciones. Nadie sabe, entiende o puede explicar por qué esta absurda criatura hace lo que hace. En realidad no existe explicación -o mejor dicho- solo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida.

La mayoría de las personas estúpidas son fundamentalmente y firmemente estúpidas, en otras palabras, insisten con perseverancia en causar daños o pérdidas a otras personas sin obtener ninguna ganancia para sí, sea esto positivo o negativo. Pero aún hay más. Existen personas que con sus inverosímiles acciones, no solo causan daños a otras personas, sino también a sí mismos. Estas personas pertenecen al género de los super-estúpidos.

Los dichos de una funcionaria pública e intendenta

La intendenta del Biobío, Jacqueline Van Rysselberghe, reconoció que:

“Nosotros usamos el tema del puente para que este proyecto (construcción de viviendas en dicha población) no se nos cayera…

…No sé si me explico, nosotros dijimos en Santiago, esa es la verdad, que este proyecto era súper importante llevarlo adelante, porque como la gente de Santiago no conoce acá (risas)... porque afectaba todas las casas y por eso lo mantuvimos completo…De lo contrario, no me habrían dado una solución…

…Nosotros usamos el tema del terremoto y el tema del puente a favor de ustedes y dijimos casi que el puente abarcaba la población completa y que había que sacarla completa, porque si no la verdad es que todas las casas se iban a ver afectadas, poquito más, poquito menos, eso fue lo que dijimos…

…Por eso, nos aceptaron meter a un grupo muy importante de personas que no tienen certificado de inhabitabilidad. En el grupo de ustedes hay cerca de 60% de las personas que no tienen certificado de inhabilitabilidad, que no están terremoteadas y que sin embargo van a ser beneficiadas por el proyecto, porque logramos convencer en Santiago de que sí estaban afectadas…

…Porque como se había caído el puente, entonces el puente estaba afectado por el terremoto y como el puente estaba afectado por el terremoto eso los afectaba a ustedes y también estaban afectados ustedes y la patria y no sé qué, y en fin, inventamos una historia y pudimos hacer que este proyecto no se nos escapara de las manos y tenemos la autorización del Subsecretario para poder seguir avanzando…”.

Y ante la sorpresa del oficialismo y críticas de la oposición, se defendió manifestando que “yo creo que en ese sector hay un grupo pequeñito de vecinos que trabajan con el senador Navarro que le entregaron la grabación, acá no hay ninguna cosa cercana de otro tipo, acá lo que se está buscando es tratar de sumar situaciones que generó el terremoto para dar una solución integral…

…Estoy revisando las declaraciones del senador, pero están bastante cerca de la calumnia, es una cobardía usar grabaciones clandestinas aquí y en la quebrada del ají, eso no se hace".

¿Eso no se hace?, ¿Qué es lo que no debe hacerse?, ¿engañar a otros?

¿Cumple las leyes de la Estupidez de Cipolla la señora intendenta?

¡ Cumple la primera ley!. Siempre subestimamos la cantidad de estúpidos. Muchas personas pensaban que la intendenta era racional e inteligente (en la medida de un político, claro) pero, ¿a quién se le ocurriría engañar al gobierno de su mismo sector político, reconocerlo públicamente, y después decir que es una calumnia que la acusen?. Además, termina afectando a los vecinos que quería apoyar porque “este” subsidio no lo van a obtener.

¡Cumple la segunda ley!. Se es estúpido independiente del género, del color de los ojos, del nivel académico y del partido político. Por lo tanto, la probabilidad de que surja una mujer estúpida es exactamente la misma que si fuera un hombre estúpido. 100% y 100%.

¡Cumple la Tercera Ley!. La funcionaria, en cuestión, se ocasionó daños a sí misma y a los vecinos que decía proteger. Probablemente, para evitarse más líos se suspenderán los subsidios entregados bajo este mecanismo lo que perjudicaría a las personas beneficiadas (¿beneficiadas?). Debemos reconocer que, como los estúpidos son mayoría, otros estúpidos los harán merecedores de otros subsidios por otros ítems (por ejemplo, subsidio por no ser subsidiados).

¡Cumple la cuarta ley!.  ¿Cómo es posible que la gente que eligió a esta funcionaria no haya previsto este tipo de acciones?. Recordemos que esta funcionaria fue alcaldesa por varios períodos (¿con el mismo estilo de pasar “gatos por liebre”?). ¿O ya se sabía cómo actuaba pero la dejaron confiando que en este gobierno se enmendaría, es decir, la gente no-estúpida actuando estúpidamente?.

¡Cumple la quinta ley!. Para cualquiera, una persona estúpida es lo más peligroso que puede existir, y si no que lo diga la Alianza, que continúa disparándose en los pies con una capacidad que conmueve hasta las lágrimas. El gas en Magallanes, el postnatal, los sueldos “reguleques”, los puentes “que valen callampa” y ahora, los engañitos que “paga Moya”.

Por lo tanto, las leyes de la estupidez las cumple cabalmente y en todos los aspectos. Sin embargo, esta persona no es la excepción a la regla, ¡es la regla!

Una interpretación general.

En general, Chile se está construyendo como se levantan los bosques salvajes, caóticamente, sin control y dirigidos por una manada de estúpidos. Hemos construido una pseudo-democracia por medio de la ilusión de ir a votar cada cuatro años, pero, la dura realidad es que no tenemos una democracia sino que una partitocracia que es la que dirige y controla las instituciones democráticas como en el juego de las sillas musicales. Parecemos un país decadente, incapaz de abrir ventas y puertas para que los talentos se expresen con ideas diferentes.

Peor aún, nuestro sistema educativo es una fábrica de estúpidos que los produce a costos decrecientes. Hoy es más barato producir un estúpido que un inteligente, por lo tanto, la producción de estúpidos está aumentando a tasas geométricas. Fábrica de Ugenios, como el personaje de Condorito. 

Y este elevado porcentaje de estúpidos son incapaces de comprender e interactuar con una realidad, cada día más compleja. Por ejemplo, durante el año escolar en horario de clases, pasear por los parques y centros comerciales, y verlos repletos de jóvenes vestidos de estudiantes que prefieren vagar a estudiar y drogarse a leer, es ya una clásica postal. Son la generación de la tecnología, que usan y abusan de internet, twitter y facebook para ningunearse entre sí y echar a perder sitios interesantes, ¿alguien ha visto alguna vez un sitio masivo en internet que no sea invadido por esta tropa de estúpidos incivilizados?.

Así, los estúpidos llegan al poder por la enorme cantidad de votantes estúpidos, que hacen el mal a la sociedad a cambio de ningún beneficio. Es decir, la democracia es un instrumento de gran eficacia para mantener a los estúpidos en el poder.

Y la sociedad en conjunto se empobrece porque cuando un país está en ascenso, tiene un alto porcentaje de individuos inteligentes que controlan a la fracción de los estúpidos. Al mismo tiempo, producen para ellos mismos y para los otros miembros de la comunidad ganancias suficientes como para que todos progresen. Pero, en un país en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos crece a tasas crecientes. Así, poco a poco los estúpidos empiezan a asediar las torres del poder para ingresar, apartando a los inteligentes, sonriendo a los incautos y promoviendo alianzas con los malvados estúpidos. Y para eso la televisión es el arma ideal.

“La televisión penetra” decía un humorista en la década del 80, y solo basta ver los programas con alto rating para percatarse de la enorme masa de estúpidos que los ven y los siguen. La audiencia masiva de programas de farándula, entretención, deportes, etc son una muestra de cómo las masas evaden las complejidades del mundo real (que no entienden, ni quieren entender) mirando un mundo transformado en juego y pura ilusión. Por eso, los jóvenes estúpidos analfabetos funcionales llenan los “casting” para hacerse “famosos” en programas que desnudan su alma. Por eso, algunos han descubierto una forma de vida al exponerse a la televisión y ventilar sus gracias y desgracias. Y estos son los valores apreciados por la gran masa de estúpidos.

La clave de todo es que se puede ser estúpido sin ser político, pero no se puede ser político sin ser estúpido. Es decir, no esperemos encontrar políticos inteligentes (que velen por los conciudadanos que votaron por él) en ninguna parte del mundo porque una persona razonable y medianamente inteligente no puede pretender asumir un cargo público sin considerar los costos que tendrá que pagar ni el entorno en que tendrá que actuar. Es más, una persona inteligente en un entorno de estúpidos tiene todas las de perder porque se convierte en estúpido o termina renunciando.

Estamos en graves problemas porque ¿cómo podremos implementar reformas con los estúpidos en el poder?. Por otro lado, ¿cómo convencemos a la enorme masa de estúpidos de lo valioso de estas reformas?, ¿Cómo convencer a la masa de estúpidos…?, ¿como convencerlos…?

¿Cómo convencerlos…?

En alguna parte, debe haber una isla de sensatez e inteligencia. Y, por cierto, es la responsable que las cosas funcionen.

En primer lugar, muy profundo dentro de cada uno de nosotros existe una pequeña opción que algunos llaman conciencia y otros llaman Pepe Grillo. Tratemos de despertar ese Pepe Grillo soñador, cuestionador y solucionador de problemas, sin esperar que vengan los iluminados estúpidos a llenarnos la cabeza de leseras y sartas de estupideces, sean de derecha o izquierda.

Y, en segundo lugar, la naturaleza es sabia porque existe un mínimun de energía para funcionar. La estupidez gasta energía pero no es capaz de crearla, porque ese proceso de creación está disperso en múltiples individuos que en sus lugares de trabajo y estudio se esfuerzan en traer algo de luz a la oscuridad creciente. Son como pequeñas baterías que funcionan con un motor propio, son los creadores que dan inicio a cosas nuevas. Sin embargo, la complicación es que para generar una gran batería que provoque cambios radicales debemos unir estas pequeñas baterías.

Y ese es el esfuerzo al que estamos convocando. No importa que la estupidez camine por los pasillos del poder, pero esperamos que dentro de poco camine por pasillos cerrados y sin luz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y la udi es la cuna de los estúpidos más sectáreos que he visto en mi vida.

Cuando era uno de la izquierda acusaban con todo, pero cuando es uno de ellos lo defienden con todo..

Por eso actúan así: son estúpidos.

Panorama Liberal dijo...

SEGUIMOS SUBESTIMANDO LA ESTUPIDEZ DE NUESTROS POLITICOS

Finalmente, el gobierno ha confirmado en el cargo a la sra. intendenta y ha demostrado que la primera ley de ley de Cipolla se cumple cabalmente:

"siempre subestimamos el número de estúpidos"

Esta era la oportunidad para dar un giro y mostrar la "nueva forma de gobernar", pero solo muestran más de lo mismo.

Una pena, una verguenza.