Este ministro es un extraño personaje...dirige un panteón de burócratas que han diseñado una reforma que no tiene buenas expectativas...¿se puede ser tan necio? |
“Me
tienen hastiados estos políticos de m…”. Esta fue la frase que planteó una
persona en el Metro y referente a la discusión sobre la reforma educacional
porque el desorden conceptual es tal que impide que una persona normal pueda
formarse una opinión sensata y consensuada. Por ejemplo, los socialistas han
votado el fin de la selección y resulta difícil de comprender qué relación
tiene con el aumento de la calidad, porque es tal la confusión que ya pocos
saben que se persigue con esta reforma: ¿aumentar la calidad o la inclusión?.
Mientras
tanto, se huele en el ambiente como los intereses cruzan el espectro político y
la reforma toma direcciones imprevisibles. Y no estamos diciendo que la reforma
socialista inicial sea la clave para superar la pobreza educacional, sino que
la casta política solo vela por la defensa de sus propios intereses y crean
leyes apropiadas a sus fines.
Por
eso, no resulta sorprendente la torpeza de la clase política para enfrentar las
verdaderas causas del desastre de la educación pública. Mienten, mienten,
mienten, y la gente no entiende. Nuestro país ha creado un miserable sistema
educacional que asemeja a una cárcel en la cual los estudiantes obtienen los únicos
resultados posibles y que son una vergüenza para ellos, sus familias y para
todos. ¡Y a nadie parece importarle!. ¿Cómo se pudo permitir semejante idiotez
durante demasiado tiempo?, ¿falta de recursos?, ¿falta de liderazgos?. Después
de la dictadura militar han sido casi 30 años de dominio político socialista y
hoy escuchamos solo excusas y vagas razones para intentar explicar este enorme
fracaso…Y los simplones socialistas creen aún que el problema educativo se debe
solo a la falta de recursos financieros, pero debemos conocer las verdaderas
causas de este enorme fracaso…
PRIMERA
CAUSA: Somos una nación pobre.
En
primer lugar, la pobreza material y mental. Somos una nación pobre y cualquier
intento de ser un nación desarrollada –como ingresar a la OECD- son burdas
manipulaciones para disfrazarnos de lo que no somos. Somos una nación pobre, de
escasos recursos, de escasa población y con escasa riqueza actual y futura; no
tenemos una población vibrante y emprendedora, sino mediocre y ordinaria; no tenemos
un empresariado innovador y trabajador, sino que un tenemos un empresariado
tipo mercachifle ávido por ganancias de corto plazo; no tenemos líderes con
visión de largo plazo, dispuestos al sacrificio personal, sino que tenemos
líderes que solo velan por sus propios intereses; y jamás hemos disfrutado de
una sociedad libre ya abierta.
Por
lo tanto, somos una nación pobre y limitada que no dispone de los suficientes recursos
humanos, tecnológicos, infraestructura y financieros para implementar las mejoras
que permitan construir un mejor futuro para las generaciones porvenir.
SEGUNDA
CAUSA: Las masas se han rebelado
En
segundo lugar, la pobreza tiene su correlato directo en una enorme masa de
pobres que antes estaba sometida y oculta bajo los puentes del Mapocho y las
alfombras de la Calle República, y que elevan la voz, salen a las calles porque
los han convencido que tienen los mismos derechos de los demás por el solo
hecho de respirar el mismo aire; ahora, ellos disponen del “poder del voto” y
les han convencido que es un poder real y efectivo para hacer cambios.
Los
socialistas les han convencido que la pobreza que sufren se debe al abuso de
otros y que será eterna si no hacen esos cambios, en especial, en el ámbito de
la educación…Pero, no les han dicho que el cambio principal pasa por modificar sus
propias conductas y actitudes al interior de sus propias familias dado que la
educación es un concepto mucho más amplio que la instrucción en aulas…Por
ejemplo, muchos marchan por la defensa del medio ambiente mientras ensucian su
entorno. Es decir, la masa rebelada no cumple con sus deberes y exige derechos…
Por
lo tanto, somos una nación de personas que han salido a las calles a exigir un
mejor trato mientras aman la pobreza. Se han olvidado de los deberes y del
trabajo bien hecho…
TERCERA
CAUSA: La familia tradicional no existe
En
tercer lugar, dentro de esa masa de pobres nos encontramos con que las familias
tradicionales siempre fue un invento de los snobs aristócratas que han escrito
nuestra historia desde la lejana Colonia. La pobreza ha engendrado un tipo de
familia bastante alejada de la llamada “familia tradicional” que es una forma propia
de las familias más pudientes. La familia de la pobreza es un grupo humano
conformado por una mujer dedicada a las labores hogareñas, un hombre proveedor
y muchos hijos. En muchos casos, ese hombre proveedor se desempeña en empleos
brutales y se convierte en una bestia que ahoga su mala vida en alcohol y
putas, olvidando a sus familias. Por eso, la familia de la pobreza es una mujer
como cabeza de hogar y muchos hijos de múltiples relaciones. Así ha sido
siempre.
Al
final, la rebelión de las masas ha llevado a las mujeres a salir a buscar
empleo, lo que ha implicado abandonar a los hijos a su propia suerte. Las
familias de una madre trabajadora hace que los niños crezcan solos, sin figura
paterna, y buscan en las calles el conocimiento y experiencia para sobrevivir;
a veces, tienen suerte, pero la mayoría sucumbe a los vicios que los hacen
olvidar las miserias de su propia vida. Se generaliza un lenguaje soez y
limitado; los malos hábitos se establecen; el odio y resentimiento hacia el que
progresa se hace manifiesto; la violencia verbal y física es la forma de
resolver conflictos…
Hay
que ganarse la vida de alguna manera, y los jóvenes deben trabajar desde
pequeños para sostener económicamente a sus familias y ahora, los obligan a ir
al colegio para escuchar letanías, que no les interesan, de labios de ineptos
que esperan que pasen las horas para volver a sus miserables vidas…¡al colegio!.
CUARTA
CAUSA: Desinterés por la instrucción y el conocimiento
La
carencia afectiva de una familia sólida hace que la vida sea más difícil; hay
que sobrevivir…¡a la calle…anda a ganar unos pesos! es el grito de los mayores.
La olla muestra su boca hambrienta y sedienta de alimentos que les permitan la
sobrevivencia. Una escuela y un colegio no es adecuado para sostener una vida
miserable en el corto plazo y, por eso, la instrucción no es valorada por los
más pobres…La vida sencilla y simple no considera la instrucción como una
necesidad dado que “los pobres deben trabajar como esclavos…¡el estudio es para
los más ricos!”. Así la instrucción y el conocimiento no son valorados porque
no son una ayuda para ascender socialmente…
Los
más pobres sienten que están en una sociedad cerrada y sin oportunidades; se
saben condenados a los peores empleos y los más bajos salarios; no tienen
esperanzas porque nadie se las ha dado porque ¿a quién le interesa lo que les
pasa…?. A nadie, excepto, en época de elecciones en que llueven las ofertas…Así
ha surgido la creencia que los políticos le cambiarán sus vidas de una manera
administrativa…
CUARTA
CAUSA: Pésimos profesores
¿Por
qué los colegios y escuelas no son los adecuados?. Cuando los jóvenes, que
provienen de un ambiente miserable, llegan a los colegios se encuentran con contenidos
estrambóticos que no les sirven en sus vidas, con profesores totalmente desinteresados
de las vidas que están formando, que tratan a sus alumnos con indiferencia y
asqueados de su actividad. La carrera docente en Chile no es una vocación, es
una mera necesidad de algunas personas de tener ingreso para poder sobrevivir.
Así, muchos de estos profesores “sufren” el día a día de su ejercicio docente;
no lo disfrutan, lo viven con amargura; miran a sus estudiantes con una mezcla
de miedo y desprecio…
Las
personas que se dedican a la docencia lo hacen porque no pudieron acceder a
otras carreras. Así cuando egresan lo hacen desmotivados y sabiendo que los
esperan bajos salarios y mucho trabajo…Hay que generar ingresos y minimizar el
esfuerzo a costa de muchos jóvenes cuya vida podría cambiar…
QUINTA
CAUSA: Los colegios como fábricas de carne
Desde
hace mucho tiempo los colegios son fábricas de carne y de preparación de futuros
trabajadores puesto que las salas de clases se asemejan a departamentos de una
empresa; el profesor, su jefe; y el timbre que llama al ingreso y la salida.
Así, los colegios preparan a los alumnos para ser trabajadores obedientes y
sometidos; no se prepara al estudiantado para ser un crítico, solucionador de problemas
y creador de riqueza. En otras palabras, no son instituciones para el
desarrollo de la especie humana, son cárceles del talento y burdas réplicas de
las fábricas en las que deberán trabajar en el futuro.
El
joven que llega a una escuela se encuentra en un ambiente que lo aprisiona y no
dirige los cauces creativas de sus propias vidas; los coarta y les exige
aprender cosas que no le sirven en sus vidas. Y esas escuelas no les enseñan lo
más básico: leer, escribir y hablar de una manera adecuada, ¡ni eso logran las
escuelas actuales!
SÉPTIMA
CAUSA: Falta de oportunidades y de empleos
Además,
¿qué saca una persona pobre y talentosa con estudiar y esforzarse si las
posibilidades, cuando egrese, son escasas y limitadas?. Tenemos una sociedad
cerrada y sin oportunidades que abisma en su profundidad. No tenemos mercados
laborales que premien el mérito y los resultados obtenidos; estos mercados
requieren operarios de mínimas competencias y mínimas capacidades; estos
mercados requieren gente joven y menor de 30 años que esté dispuesta a trabajar
con bajos salarios…¡que pille confesado a aquel que pierde su empleo y tiene
más de 30 años!. La falta de oportunidades y de empleos es tan grande que
muchas personas sobreviven en sus trabajos actuales porque saben que no tienen
opciones en los mercados laborales; así matan sus vidas y las llenan de
resentimiento y rabia que transmiten a sus hijos y entorno…
¿Qué
sacamos con mejorar la educación y la instrucción si no tendremos espacios y
oportunidades futuras para que puedan expresar ese potencial?. Si fuéramos una
sociedad libre y abierta, una mejor educación generará resultados de mediano
plazo, pero si no lo fuéramos, los resultados se verían en un plazo muy largo.
Es nuestro gran problema: no somos una sociedad libre y abierta.
SEXTA
CAUSA: Desinterés e ignorancia de la clase política
Y
llegamos finalmente a los políticos, casta preocupada de sus propias vidas y
que mira a la masa pobre solo para las elecciones ofreciendo lo que no pueden
cumplir. Es terrible como los políticos jamás han mostrado interés real en construir
una sociedad libre y abierta, sino solo en mantener sus privilegios y prebendas
con el dinero de los contribuyentes. El acceso a la riqueza que el poder les
permite les hace olvidar como viven su vida los más pobres porque todos los
servicios públicos en Chile son una vergüenza por su mínima calidad y
prestaciones. Claro está, el nivel de los servicios públicos no les preocupa porque
van a las clínicas privadas para recuperar su salud y matriculan a sus hijos en
colegios privados lo que es contradictorio con su discurso…
El
desinterés e ignorancia de la clase política está en correspondencia directa
con el desinterés e ignorancia de la masa pobre que esperan demasiado de
aquellos que nada pueden hacer. La clase política es demagoga y megalómana, y
jamás ofrecerán alternativas que reduzcan sus espacios de poder. Por ejemplo,
desde hace años han hablado pestes del sistema electoral binominal pero, como
temen perder poder, acuerdan su reemplazo por un sistema representativo que
aumenta la cantidad de parlamentarios…¡una total vergüenza! porque ¿para qué
queremos más parlamentarios si lo que se requiere es tener una sociedad más
abierta y libre que genere más oportunidades de progreso a los más talentosos y
esforzados?. Más políticos implican más trabas, limitaciones y profundización de
una sociedad cerrada y sin oportunidades.
Además,
algunos siguen viendo en la educación pública demasiadas esperanzas pero es
imposible que un ente como el Estado, gestionado por una clase política inepta
que nombra burócratas con criterio político, agrupe todas las necesidades y
requerimientos de las familias. En otras palabras, implementar la gratuidad
universal y fin al lucro, eliminar la selección de ingreso y el copago no es la
solución a nuestro dilema; son solo una aspirina para un tumor que extrae todo
el potencial humano que podría transformarnos. Es imposible que un ministerio
de educación pueda gestionar integralmente los miles de colegios solo por el
hecho de ser un ente público.
***
La
solución al problema educativo requiere una mirada múltiple que va mas allá de
la mirada de una clase política miope y cebada en un caldo lleno de ignorancia.
La sociedad no sabe para que sirve una buena educación…¿para reducir la desigualdad?,
¿para hacer mejores seres humanos?. En el primer caso, necesitamos mercados libres
que generen oportunidades para los más talentosos y capacitados. En el segundo
caso, necesitamos una sociedad más libre y abierta porque es el mejor ambiente
para el desarrollo humano. Pero la clase política no podría controlar una sociedad
libre y abierta, y por eso prefieren intervenir y controlar las sociedades y
los mercados con regulaciones e instituciones estériles.
El
mundo ha cambiado, las exigencias son mayores y todo el mundo desea satisfacer sus
necesidades ilimitadas y crecientes. Los políticos plantean que la solución
pasa por ofrecer servicios públicos que sean gratuitos y de calidad como si esa
fuera la solución más eficiente. ¡Y lo han hecho por siglos y lo seguirán
haciendo para continuar con los mismos resultados!. En otras palabras, los
políticos no desean que las personas sean libres para satisfacer sus
necesidades sino que desean controlar dicho proceso…
¿Podremos
seguirlo soportando?
Panorama LIBERAL
Domingo
18 Enero 2015
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