Translate

sábado, 7 de julio de 2012

ECONOMÍA ¿Por qué la opinión de los economistas de libre mercado no es bien considerada por la opinión pública?


Los mercados libres son la clave para la prosperidad de las naciones, pero la mentalidad socialista impregna a vastos sectores de la sociedad y retrasan la llegada del bienestar...

Solo basta leer las secciones cartas al director y escuchar a periodistas y opinólogos de diversos medios para darnos cuenta respecto de lo que se piensa de los economistas. En términos generales, las opiniones técnicas son miradas con recelo, en especial, si son partidarias de los mercados libres.

Se ha generado en la opinión pública la impresión de que los economistas más fallan que aciertan. O, mejor dicho, que los mercados libres fallan y provocan crisis que afectan el bienestar de las sociedades. Por eso, con motivo de la reciente crisis económica muchos comentaban que “¿porque los economistas no previeron la crisis?...¿para qué sirven?..”.

La tesis es la siguiente: la sociedad y la opinión pública están influenciadas indebidamente por generaciones sucesivas de políticos y  economistas de corte socialista-planificador que, al criticar la perspectiva teórica de la economía, han minado la credibilidad del razonamiento económico ligado al papel de los mercados libres.

Porque debemos aclarar que existen economistas-socialistas y de libre mercado. Los socialistas son los que están detrás de la intervención permanente en los mercados mediante fijaciones de precios, subsidios, bonos “solidarios” y diversos proyectos de gratuidad como educación gratuita, transporte gratuito, salud gratuita, etc.. Todos estos son proyectos de ingeniería social o planificación centralizada de los creyentes en que la sociedad puede ser dirigida por medio del diseño de “sistemas humanos y solidarios”.

Por su parte, los economistas de libre mercado son partidarios a ultranza de la plena libertad de los mercados con limitadas intervenciones de parte del Estado. Creen que los individuos deben disfrutar de amplias libertades no tan solo como consumidores sino que como productores para participar en los mercados y obtener el legítimo lucro o ganancia por el esfuerzo o riesgo.

Por lo tanto, para cierto sector vociferante de la opinión pública que cuenta con líderes de opinión socialista los únicos economistas razonables son aquellos que critican el rol de los mercados libres y exigen más regulaciones e intervención estatal. La paradoja socialista es que critican los resultados en mercados intervenidos por ellos mismos. Veamos un par de ejemplos: la discusión del salario mínimo y los pagos de patentes municipales.

PRIMER EJEMPLO: LA DISCUSIÓN DEL SALARIO MÍNIMO

Resulta sorprendente el nivel de la discusión respecto del salario mínimo entre los políticos, periodistas y economistas. Los socialistas  postulan un salario mínimo de $250.000; RN desea un sueldo mínimo de $200 mil y el gobierno propone un reajuste de 5% que fijaría la $191.000. Y todos los años es lo mismo. La discusión se basa en el argumento de que es “imposible vivir con ese nivel de salario”, pero este es un precio mínimo, no es el salario que deben pagar las empresas.

¿Por qué esa discusión?. En primer lugar, para que todos los años estemos discutiendo respecto del monto del salario mínimo debemos plantear algo obvio: el salario nominal de equilibrio en los mercados laborales es inferior a los actuales $182.000. En otras palabras, si no existiera el salario mínimo, los salarios que se pagarían serían muy inferiores para algunos cargos pudiendo llegar a valores inferiores a los $100.000. O menos.

Por eso, los alegres socialistas, que juegan con el dinero ajeno, tienen la creencia de que la fijación del salario mejorará por “arte de  magia” el bienestar de las personas. Pero, en términos netos estamos peor puesto que con un salario mínimo superior al de equilibrio muchas personas quedan fuera del mercado laboral porque su productividad está por debajo de esa cifra arbitraria, definida administrativamente.

Esta es la cuestión central: los salarios deben reflejar la productividad real del empleo y no meras decisiones administrativas y soñadoras.

La verdadera cuestión es otra: ¿por qué en nuestros mercados laborales el salario nominal mínimo es inferior al salario legal mínimo?. Y la respuesta es clara: porque nuestra economía es muy poco competitiva, concentrada, centralizada, y ultra regulada. Y estas condiciones debemos agradecérselas a los socialistas que no creen en los mercados pero si creen en las grandes empresas a las cuáles protegen con un enorme gama de leyes complejas, abusivas y difíciles de cumplir.

Por lo tanto, la solución no pasa por fijar administrativamente el salario mínimo sino en aumentar los niveles de la competencia de modo que sean los mercados laborales libres los que fijen los montos de las rentas y generen oportunidades reales para que las personas accedan a otros empleos de mejores rentas.

Por ejemplo, en el ámbito deportivo, la libertad salarial permite que algunos deportistas estrellas accedan a salarios increíbles, y la mayoría acceden a salarios razonablemente buenos para la situación del país. Sin embargo, algunos socialistas han esbozado fijar un salario máximo de modo de evitar tan altas rentas pero no han alcanzado consensos.

SEGUNDO EJEMPLO: LOS MONTOS EN PATENTES MUNICIPALES QUE PAGAN LAS GRANDES EMPRESAS.

Hace un tiempo atrás, tener una pequeña oficina de 20 metros cuadrados significaba pagar una patente semestral de $30.000, y, recientemente, el alcalde de Peñalolén, Claudio Orrego, comentó públicamente que "nos dimos cuenta de que Jumbo tiene seis RUT distintos en nuestra comuna, así que los sumamos todos y eso da 679 pesos al año…Lo anterior es sin contar a los Santa Isabel, que son como ocho más, con los cuales paga 178 pesos al año".

Además, Orrego expresó que "la gente cree que uno está 'leseando', cuesta creer este nivel de abuso porque yo hoy día estuve con doña Rosa Acevedo, que tiene el supermercado Santa Cecilia en Antupirén y paga $86.000 pesos al año en patentes".

¡En realidad, efectivamente la gente cree que Orrego esta leseando, porque este señor ha sido alcalde por mucho tiempo y recién se da cuenta!...¡Y es pre-candidato presidencial por la DC!...¿Nunca se había dado cuenta de este abuso?...¡este señor debe estar leseando!...

La pregunta es: ¿Cómo es posible que los chilenos “disfrutemos” de este tipo de liderazgos tan empobrecedores?

Así actúan los socialistas como Orrego, en forma negligente, incompetente, basados solo en sus propias metas personales (la única razón por la que plantea el tema ahora), defensores de las grandes empresas, enemigos de los mercados libres y promotores de la concentración económica. Y recién ahora Orrego plantea “con fuerza” que se debe modificar la ley de  rentas municipales.

EL ENGAÑO DEL DISCURSO SOCIALISTA

¿Cómo es posible que los socialistas rasguen vestiduras después de 20 años de estar en el gobierno?. Y la respuesta es sencilla: han sido cómplices de un entramado y de una estructura que ha relacionado indebidamente a los poseedores del poder político y económico. Las democracias intervenidas por los socialistas siempre producen condiciones favorables para el surgimiento de grandes empresas y conglomerados debido al burdo intento regulador por medio de leyes contrarias a la competencia y que tienen características anti-mercado. La demagogia de discurso socialista es evidente.

Públicamente declaran “su amor al pueblo” al promover legislaciones de corto plazo que, supuestamente, defienden los derechos de la gente, pero en el largo plazo, esas mismas leyes generan efectos contrarios en las mismas personas. Por ejemplo, promueven aumentar el salario mínimo que favorece a los que están trabajando, pero cuando las personas tienen que buscar empleo no pueden encontrarlo porque no tienen el nivel de productividad mínimo requerido.

Fijar un salario mínimo alto solo trae consigo un mayor desempleo, y pobreza. Es irracional suponer que se puede solucionar el problema de la pobreza mediante la firma de un decreto ley porque, en ese caso, fijemos un salario de $500.000. La demagogia del discurso socialista es evidente porque eso favorece a los que trabajan y pueden culpar a las empresas por no pagar esa renta. Al final, se causa un tremendo daño a las personas a las que debe ayudar.

Y muchos de los actuales economistas de mentalidad socialista han estudiado, becados con recursos públicos, en las mejores universidades del mundo pero continúan siendo adeptos a la planificación centralizada e intervención permanente en las economías (¿para qué estudiaron?). La mayoría de estos socialistas saben los resultados que generan sus políticas pero la ideología siempre se impone sobre la realidad.

Con este respaldo ideológico, la gente se ha sentido libre de opinar y proponer todo tipo de soluciones utópicas al problema del desempleo, bajos salarios y pobreza. Y las soluciones que plantean muchas personas incluyendo periodistas y políticos son irrealizables. Además, surgen profesionales de otras áreas del saber que se involucran y opinan de economía sin conocimientos ni experiencia pero avalados por los economistas de matriz socialista.

Así, surgen los médicos que postulan que la salud no puede ser un negocio y debe ser gratuita…

Surgen los estudiantes que postulan que la educación no puede ser un negocio y debe ser gratuita…

Surgen los trabajadores que postulan que no se puede vivir con $182.000 al mes y pretenden $250.000…

Surgen los casos de empresas enormes que no pagan patentes municipales debido a las intrincadas leyes que los rigen…

Surgen los taxistas que exigen limitar el ingreso de competencia al centro de Santiago…etc., etc.

Hemos dicho en otra instancia que los socialistas pueden ser de derecha o izquierda; lo más natural es que sean de izquierda pero también existen los socialistas de derecha. Y se les puede reconocer por el excesivo entusiasmo por la planificación y el dirigismo.

Por un lado, los economistas afines a la concertación izquierdista son los que han preparado el terreno con sus reiterados errores y manifiesto desprecio por el rol de los mercados libres, y los acompañan los economistas afines a la alianza derechista que han llegado al gobierno para continuar interviniendo en la economía, entregando bonos y subsidios asistencialistas…

Debido a este ambiente socializante es que la opinión de los economistas pro mercado es maltratada y agredida por una horda de fanáticos que repiten lo que les han dicho, y son incapaces de razonar por sus propios medios.

La mentalidad socialista ha permeado las bases de nuestra sociedad y muchos la consideran como una adecuada interpretación de la realidad. Esta mentalidad se transforma en una rémora que impide que las personas perciban que lo que les pasa en sus vidas no es ni más ni menos que una prueba que deben superar por sus propios medios y que no es culpa de la mamá, del papá, del hermano, del vecino, del amigo, del jefe, de la esposa, del gobierno, etc. Es más cómodo buscar excusas fáciles, y esperar los regalos como el maná caído del cielo.

La mentalidad socialista se ha transformado en nuestro gran obstáculo para ser una nación desarrollada mentalmente. El primer paso para llegar al desarrollo material es lograr el desarrollo mental necesario para hacer realidad los deseos y las ansias de progreso, pero la influencia negativa del pensamiento socialista impide asumir la responsabilidad plena de las propias acciones. En la vida hay que aguantar a pie firme los chaparrones y aprender de ellos, sin quejarse ni buscar excusas ni buscar culpables por los resultados obtenidos. En la vida hay un único responsable del éxito: uno mismo.

El éxito solo lo logran los que se esfuerzan. Los demás, buscan excusas fáciles, y esperan que la suerte los elija a dedo. La vida merece nuestro esfuerzo y nuestra dedicación…No la engañemos.

PANORAMA Liberal
Sábado 7 Julio 2012

martes, 3 de julio de 2012

SOCIEDAD El cerebro sufre cuando no se utiliza y otras reflexiones.


Estos jóvenes están condenados por la educación que tienen debido a su propia flojera, desidia, carencia de hábitos, falta de disciplina. Al final, menos neuronas.

El divulgador científico Eduardo Punset dio un "aviso para los jóvenes: sin estudiar ni trabajar se producen menos neuronas y el cerebro sufre". Revisemos esas reflexiones y otras más.

PRIMERA REFLEXIÓN: CUANDO NO HACES NADA, SE PRODUCEN MENOS NEURONAS.

Punset comenzó recordando cuando le pidieron que diera una charla sobre los “ninis”, personas que ni trabajan, ni estudian…"Los ninis, posiblemente, no se dan cuenta de un hecho biológico sencillísimo que ocurre con el cerebro. Así que un aviso para estos jóvenes: cuando no haces nada se producen menos neuronas y, en consecuencia, el hipocampo (fundamental para el almacenamiento de la memoria explícita) disminuye en volumen".

En el caso nuestro, cuando los líderes estudiantiles cifran la asistencia en más de 100.000 estudiantes, en realidad, estamos indicando que disponemos de 100.000 ninis. Grave.

Formulada la advertencia anterior, Punset se refirió a "dos grandes descubrimientos" que, a su juicio, van a transformar la vida en las empresas y en los centros educativos en los próximos diez, quince años.

SEGUNDA REFLEXIÓN: EL ENTRENAMIENTO MODIFICA LA CONDUCTA.

El primer descubrimiento surgió de un experimento realizado con los taxistas de Londres y que llegó a la conclusión de que su hipocampo es mucho mayor que el de sus conciudadanos. ¿Cuál es la respuesta ante, en apariencia, tan osada teoría?

Dice Punset que "esto es así, simplemente, porque el mapa de calles de Londres es sumamente complicado y un taxista requiere por lo menos de tres años de dedicación completa" para memorizarlo y no extraviarse. De este modo, el esfuerzo sometido al hipocampo hace que este se vuelva más activo y se agrande, ¿por qué es trascendental este descubrimiento?.

La razón que dio Punset es muy sencilla. Dijo que "hasta ahora habíamos creído que la conducta de una persona era el resultado de la genética y la estructura cerebral...Siempre habíamos negado que la experiencia personal pudiera incidir en la estructura cerebral y cambiar por lo tanto, la conducta de una persona…Ahora hemos tenido que aceptar que estamos programados, sí, pero para ser únicos gracias a nuestra experiencia individual".

En otras palabras, las personas mejor entrenadas alteran su conducta y se mimetizan con lo aprendido. Por eso, los médicos desarrollan una frialdad sonriente; los militares, seriedad; los artistas, simpatía u odiosidad; etc…

TERCERA REFLEXIÓN: TOMAMOS DECISIONES EN FORMA INTUITIVA.

El segundo descubrimiento está relacionado con el proceso de toma de decisiones. Punset plantea que "funcionamos por pensamiento reflejo". Entonces, se pregunta "¿para qué sirve la conciencia?". La conciencia nos permite situarnos en el pasado, pero no nos apoya en la toma de decisiones. Es decir, según Punset, "tomamos decisiones por intuición…Por procesos inconscientes".

Plantea Punset que “para poder utilizar la conciencia, haría falta tomar en cuenta toda la información…pero ocurre que en la vida práctica rara vez disponemos de toda la información, lo que significa que la mayoría de las veces se toman decisiones de manera inconsciente, intuitivamente". ¿Y eso es malo?.

Un ejemplo de este descubrimiento es un experimento realizado por las universidades de Harvard y Berlín. A estudiantes de ambas instituciones se les preguntaba si Chicago o Milwaukee, era la ciudad más populosa (Chicago es más populosa). En principio, siendo ambas ciudades de EEUU, los estudiantes de Harvard partían con ventaja. ¿Pero qué ocurrió?.

En Berlín, los estudiantes alemanes, acertaron en más del 90% que Chicago tiene más población, y en Harvard ese porcentaje se redujo al 65%. ¿Por qué? Muy fácil. Los estudiantes alemanes no sabían nada de Milwaukee y dijeron Chicago por descarte. Les faltaba información y por eso acertaron.

Por cierto, lo anterior no significa que la ignorancia sea deseable, sino solo que en la ambigüedad utilizamos de la mejor manera la poca información de que disponemos.

CUARTA REFLEXIÓN: LA AUTODISCIPLINA ES MÁS RENTABLE

Finalmente, Punset nos da más claves respecto del pensar y del comportamiento. Nos recuerda de un experimento producido por la BBC de la mano de un psicólogo de Columbia. Consistía en que una profesora ponía un caramelo en la mesa de cada uno de sus alumnos de 7 años de edad. Acto seguido, se iba y les decía que volvería en 15 minutos y que si no se habían comido el caramelo, les daría otro. A los que se lo comieran, no les daría más caramelos. ¿Qué ocurrió?.

Algunos no pudieron resistir la tentación y se comieron su golosina, mientras que otros aguantaron y fueron premiados con otro. Pero lo interesante es que más de 20 años después, al analizar a estos niños ya crecidos, el psicólogo observó que los que no pudieron resistirse y se comieron el caramelo son los que más han caído en la droga, se les ha hecho más difícil estudiar y trabajar.

Es decir, la autodisciplina es rentable y permite a las personas acceder a mayores opciones.

UNA CONCLUSIÓN PARA EL CHILE DE HOY…

Es difícil que Chile acceda al desarrollo mental y material si no hacen cambios relevantes en el ámbito educativo que van más allá de la simple gratuidad solicitada por ciertos sectores. El verdadero problema es alcanzar un nivel de educación de calidad que no es gratuito sino que requiere mucho trabajo.

De acuerdo a las conclusiones de Eduardo Punset, se requiere generar un sistema educativo que maximice el estudio y el trabajo académico para producir más neuronas que es lo que necesitamos el día de hoy. Con ese mayor entrenamiento y autodisciplina, los jóvenes traspasarán a su conducta lo que han aprendido. Además, con un cerebro mejor trabajado las intuiciones serán más acertadas puesto que usaran la información limitada de mejor manera.

Sin embargo, escuchando los liderazgos estudiantiles tenemos serias dudas de que algunos las adopten. Es más, pensamos que la estupidez y la escasez de neuronas es lo que se privilegia, ¿podremos modificarlo?.

PANORAMA Liberal
Martes 3 Julio 2012

HUMOR Una llamada a una entidad financiera en España


¡Ojalá este niño no esté llamando a un banco en España! 

La crisis financiera ha alcanzado niveles insospechados en ESPAÑA. He aquí un ejemplo de lo sucedido en una llamada a una entidad financiera.

Llamando a un banco:

-Riiiinnnng, riiiinnnng…

-Bienvenido a su banco...

-Para Español, apriete el  1...

-Para Inglés, apriete el 2...

-Para depósitos, apriete el 3...

-Para retiros...apriete el c… porque no hay dinero....!!!!!

PANORAMA Liberal
Martes 3 Julio 2012

lunes, 2 de julio de 2012

ECONOMIA Los keynesianos no tienen la razón.


Los discipulos de John Maynard Keynes profundizarán la actual crisis a niveles impensados

John Maynard Keynes es uno de los economistas que siempre será recordado por sus inmensos aportes a la teoría económica y que aún influyen en los actuales liderazgos mundiales, pero si él pudiera observar las cosas que proponen sus discípulos en su nombre se estremecería de indignación. Su obra cumbre, “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero”, es básicamente un análisis crítico de las causas del desempleo que refutaba el punto de vista clásico.

Durante los años que siguieron a la post segunda guerra se controlaron las contracciones económicas recurriendo a la política keynesiana por medio de aumentos en el gasto de armamentos, planes de ayuda, y en programas para romper estancamientos o recuperar áreas deprimidas.

Así, surgió un grupo de economistas denominados keynesianos que postularon a la “Teoría General” de corto plazo como si fuera la teoría definitiva, extendiendo los supuestos específicos de dicho trabajo al largo plazo y con el fin de lograr el crecimiento sostenido de las economías y del bienestar de sus poblaciones.

La realidad ha mostrado que la expansión incontrolada del gasto y endeudamiento público provocan inflación y desplazan iniciativa privada de una manera alarmante para los objetivos de un crecimiento económico sostenido.

LA ECONOMÍA DE LA INDIGNACIÓN…

En Europa y EEUU (también, en Chile) la indignación de los indignados –valga la redundancia- está más que justificada porque la crisis financiera está procreando desempleados a tasas crecientes, y los que tienen la suerte de trabajar están subempleados con salarios bajísimos e insuficientes. Mientras tanto, al igual que en Chile, los políticos están más preocupados por el desarrollo de sus carreras políticas que por los actuales problemas, y por eso, privilegian acciones de corto plazo que eleven sus cuotas de popularidad para llegar o mantener el poder.

Y entre esa masa de indignados hay gente con variados reclamos y necesidades insatisfechas. Sin embargo, en esa masa amorfa y anónima la ideología predominante es la izquierdista y anti capitalista. Es la razón por la cual acusan a la banca de causar las crisis que les impiden encontrar trabajo; acusan a los banqueros por su codicia e inhumanidad; acusan a las empresas de contaminar y ofrecer trabajos de mala calidad; acusan a los empresarios de apropiarse de la riqueza de todos…Acusan a todos, menos al único culpable…

Y los más intelectuales del socialismo proponen soluciones ilusas como aplicar una tasa Tobin al flujo de capitales internacionales (¡implementar impuestos internacionales!), estatizar el sistema financiero (¡aumentar el tamaño del Estado!) o reducir la jornada laboral a 35 horas para “repartirse” el trabajo (¡desean aumentar el empleo reduciendo el horario de trabajo!). Una persona desprevenida pudiera considerar que dichas soluciones son satisfactorias, pero son otro paso hacia nuevas catástrofes. Al final, las soluciones consisten en dar más poder a los Estado, gobiernos y políticos que los dirigen.

La duda razonable es: si la clase política se ha mostrado manifiestamente como una horda de incompetentes, ¿por qué entregarles más poder discrecional que puedan usar para continuar aumentando la pobreza y miseria planetaria?.

En Europa, la crisis financiera no hunde sus raíces en la banca ni en la codicia ni en los bonos tóxicos subprime emitidos desde Wall Street sino en el comportamiento irracional de gobiernos socialistas que intentaron implementar Estados de Bienestar ilusos y muchos ciudadanos que confiaron en la demagogia de dichos políticos.

Por una parte, los políticos socialistas querían mostrar al mundo que eran los idóneos para dirigir hacia la prosperidad a sus respectivos países y ciudadanos, por lo que resucitaron a Keynes creando artificialmente algunos años de bonanza, bienestar y complacencia por medio de la implementación de Estados de Bienestar de altas exigencias financieras y facilitando el surgimiento de burbujas inmobiliarias con laxas políticas monetarias. Pero, fallaron.

Por otro lado, los ciudadanos fueron demasiado crédulos y poco críticos ante la demagogia de los políticos y se cegaron por las ofertas de vida-fácil y dinero-fácil que les hicieron durante muchos años. Así nacieron los deudores “ninja” (no income, jobs or assets: sin ingresos, trabajo ni activos) que compraron viviendas, pidieron créditos y gastaron más de lo que ganaban…

Finalmente, la demagogia y la estupidez socialista impidieron implementar medidas que hicieran más competitivas a las economías en el mediano y largo plazo, ¿y hoy que están haciendo?...

La crisis ha llevado a muchos gobiernos, a lo largo y ancho del planeta, a escuchar a los profetas del keynesianismo, dedicándose a seguir ciegamente la sencilla política de sustituir la demanda privada, que ha caído estrepitosamente, por demanda pública. Amparados en los éxitos del pasado, los keynesianos han olvidado que los déficits y las deudas públicas excesivas deben ser corregidas con rapidez sino se engendrarán crisis mayores.

Y para volver al crecimiento se requiere una masa laboral educada y preparada. En algunos países de Europa, el proceso educativo ha seguido una lógica igualitarista, con énfasis en que todos los niños y jóvenes terminen sus estudios antes que se diferencien en base a sus distintos talentos. Por lo tanto, si queremos que todos los burros terminen la carrera igualados y a la misma velocidad, debemos seguir al burro más lento. Y esa creciente mediocridad impide a los más jóvenes participar de las oportunidades presentes en los mercados que permitan liderar el crecimiento de sus países por medio de la innovación y aumentos de productividad.

Por otra parte, los Estados de Bienestar socialistas han estrangulado los mercados laborales con un exceso de rigidices que solo protegen a los que están empleados pero que no le sirven a los que buscan empleos. Por lo tanto, en la parte baja del ciclo económico, a un estudiante de óptimo rendimiento académico no le resulta sencillo encontrar un trabajo decente con salario decente…y así generamos miseria y pobreza a tasas crecientes.

LOS KEYNESIANOS NO TIENEN LA RAZÓN…

La gente que marcha en Europa lo hacen ondeando banderas equivocadas…ondean las banderas del verdadero enemigo, las banderas de los gobiernos que han intervenido los mercados, incrementado el tamaño del Estado y aumentado el poder discrecional de los políticos incompetentes. Así, resulta insólito que pidan más Estado e intervención de los gobiernos y políticos en el quehacer diario de las personas.

Las quejas de los indignados actuales son claramente equivocadas porque en vez de pedir más oportunidades para las personas, están pidiendo que se entregue poder discrecional a grupos de poder como los políticos,  sindicatos, etc. que solo protegen sus propios intereses.

Alguien dijo alguna vez que “la riqueza no se puede multiplicar, dividiéndola”.  Es decir, tratar de extender la riqueza a través de incrementos de impuestos y la posterior redistribución no genera una mayor prosperidad sino que solo hace compartir la miseria de una forma más equitativa.

La única solución es implementar reformas más orientadas al mercado que eliminen obstáculos a la competencia y al emprendimiento porque son la única esperanza a largo plazo.

Por eso, los keynesianos no tienen la razón; sus políticas no van a funcionar; los estímulos no servirán...Después de años de distorsionar el comportamiento de los mercados, debe dejársele libre, y los gobiernos deben dejar de saquear las economías privadas. Los bancos centrales deben detener la creación de dinero y respaldar planes de ayuda a bancos comerciales y países. No a los rescates masivos. Dejen que suban las tasas de interés. Dejen que quiebren los bancos…

Y, lo más importante, ¡que los políticos dejen de luchar contra el mercado para tener una recuperación sólida!. Los políticos socialistas tienen a media Europa de rodillas y más pobres. Y, lo peor, sin ninguna esperanza.

No se puede tomar en serio a los keynesianos que pregonan una gloriosa y pronta venida del mesías de la recuperación, pero la experiencia y el sentido común predicen que los gobiernos en problemas difícilmente harán aparecer la prosperidad pese a los exorcismos y danzas de los burócratas de los bancos centrales.

La única opción válida es dejar que los mercados se corrijan a sí mismos, puesto que las ayudas de los bancos centrales son como el veneno del paciente, ¿seguiremos hablando en el vacío?. Solo esperamos estar equivocados.

PANORAMA Liberal
Lunes 2 Julio 2012

domingo, 1 de julio de 2012

POESÍA O Captain! my Captain! de Walt Whitman



Oh Capitán, mi Capitán! es un revelador retrato del presidente Abraham Lincoln visto a través de los ojos de Walt Whitman, poeta de EEUU. La admiración de Whitman por el 16avo presidente fue inmediata e intensa y vio, en el abogado de la frontera, la promesa del verdadero sueño americano, un país donde personas comunes pueden elevarse a las alturas más altas de la política, la industria y la cultura.

O Captain! my Captain! our fearful trip is done,
The ship has weathered every rack, the prize we sought is won,
The port is near, the bells I hear, the people all exulting,
While follow eyes the steady keel, the vessel grim and daring;
But O heart! heart! heart!
O the bleeding drops of red,
Where on the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

O Captain! my Captain! rise up and hear the bells;
Rise up--for you the flag is flung--for you the bugle trills,
For you bouquets and ribboned wreaths--for you the shores a-crowding,
For you they call, the swaying mass, their eager faces turning;
Here Captain! dear father!
This arm beneath your head!
It is some dream that on the deck
You've fallen cold and dead.

My Captain does not answer, his lips are pale and still,
My father does not feel my arm, he has no pulse nor will.
The ship is anchored safe and sound, its voyage closed and done,
From fearful trip the victor ship comes in with object won;
Exult O shores, and ring O bells!
But I, with mournful tread,
Walk the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

Walt Whitman
(Leaves of Grass, 1865)

Versión en castellano

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro espantoso viaje ha terminado,
la nave ha salvado todos los escollos,
hemos ganado el premio que anhelábamos,
el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,
mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.
Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!
¡oh rojas gotas que caen,
allí donde mi capitán yace, frío y muerto!

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,
levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,
para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,
para ti multitudes en las playas,
por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:
¡Ven, capitán! ¡Querido padre!
¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!
Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,
derribado, frío y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,
la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,
de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.
¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!
Mas yo, con tristes pasos,
recorro el puente donde mi capitán yace,
frío y muerto.

Walt Whitman

PANORAMA Liberal
Domingo 1 Julio 2012